5.10.11

Ron Mueck… fragilidad desnuda



La exposición montada en el antiguo colegio de San Ildefonso sobre el escultor Ron Mueck (1958, australiano), es una corta muestra del trabajo del artista, sin embargo es un buen ejemplo de su obra.



Hiperrealismo de alto impacto, así ha sido mal llamada la expo, ya que si bien son esculturas en un alto grado detalladas para cumplir con su función realista, su mismo tamaño, ya sea engrandecidas o empequeñecidas, les quitan el carácter real, verídico, por tanto no muestran la realidad de una manera más real, sino una variante de ella a escala. 


El cambio de proporciones, lo que muestra es una fragilidad del material que representa la escultura: la vida humana a través de un cuerpo finito.


Los hombres y mujeres que esculpe Mueck, están casi siempre desnudos y en posiciones de debilidad, ya sea acostados, en cama con la sabana blanca o en una balsa enorme a la deriva. Aunado a esas condiciones de vulnerabilidad, los seres que esculpe son bebés enormes, personas de la tercera edad o hombres con caras desconcertantes y miradas perdidas en proporciones disminuidas, jugando con el deseo de protección ante tales imágenes desamparadas.


El reflejo de estas esculturas ante nosotros, es molesto e intimidante, somos nosotros que vemos nuestra debilidad, la tristeza, desesperanza y fragilidad de un ser humano. Las arrugas, pliegues, expresiones corporales y faciales, nos acercan más a lo que somos sin mascarás, sin la sociedad de consumo ocultando la muerte con productos de belleza y ropa de diseñador.




La expresión facial y corporal de sus esculturas connotan soledad, desesperanza, un ser sin nadie alrededor, sin el entorno que en su “realidad” lo envuelve de ropas, accesorios y comodidades que le da una seguridad de saber quien se es, ocultando el vacío del ser, ese que a veces sentimos al estar solos y cuestionando la vida misma.



Un vacío que es personal pero que escondemos con acciones, por ejemplo… un padre cuidado a cada momento a su hijo, enseñándole algo que ni el conoce y ocultando la realidad por medio de cuentos con moraleja e ideología occidental… nadie al ser niño piensa que va a morir y en vez de eso, todos a cualquier edad buscamos un happily ever after tipo Disney.



Por otro lado caben destacar las composiciones de algunas esculturas, que evocan escenas bíblicas como en el caso del Juventud, 2009, en el que un negro adolescente se mete el dedo en un llaga de su torso, cuestionando su misma realidad, como lo hizo Santo Tomas. En otra de las esculturas, un bañista esta en posición de reposo tomando el sol, pero la museografía lo exhibe colocado en mitad de pared cual crucificado... aludiendo a los arquetipos arraigados por nuestra sociedad... a mi parecer, otro punto más para la identificación tan fuerte con la obra.





La obra de Mueck bien podría hacer referencia a la escultura hiperrealista de Duane Hanson, que realizo a escala real y como buen hijo del pop art, de una manera cínica, realizando obras que representan amas de casa y turistas gordos, con el outfit americano y sus estilo de vida sobrevalorando el consumo. En palabras de Eleanor Heartney: las esculturas de Duane son tan verosímiles que la gente las confunde con personas, las de Mueck hechas con fibra de vidrio, resina y siliconas, también presentan el máximo grado de detalle, pero es imposible tomarlas por seres reales debido a su escala… y a la manera de presentarlas, en donde el soporte no deja de ser importante y siempre hay un artificio que descubre la representación. 

Esculturas de Duane Hanson:







24.9.11

Nam June Paik - Videoarte.







Nam June Paik (Corea del Sur 1932- EU 2006) fue un compositor y videoartista excepcional, que explotó de manera creativa y conceptual el potencial del lenguaje televisivo.  En perspectiva, aún con los adelantos tecnológicos contemporáneos y la capacidad de lectura que la era multi-mediática nos ha proporcionado, sigue considerándose un pionero en la crítica y el entendimiento de este medio masivo de comunicación.



En 1963 Nam June Paik y Wolf Vostell bautizaron al arte en movimiento grabado o manipulado en video como Videoarte, un novedoso formato apoyado por el performance y el arte conceptual. Un arte que se baso en la manifestación de la ruptura con lo convencional o “visualmente correcto”, pues se valió de parámetros espacio-temporales e interactivos novedosos.




El videoarte ofreció varias posibilidades, por ejemplo en la grabación de acciones: los trabajos de artistas que difunden sus performances pregrabados en el momento de sus intervenciones en directo. Este tipo de acciones, estaban orientadas a la recuperación de la noción de tiempo real; investigaciones sobre el espacio-tiempo; instalaciones de vídeo, videoesculturas o videocreación.

Como pionero, Paik estuvo a la vanguardía en cuanto a cámaras y tecnología televisiva, por lo que se conoce la anécdota de que obtuvo en 1965 la primera cámara portátil de Sony, mucho tiempo antes de que esta cámara saliera a la venta, con la cual comenzó su exploración creativa hacia la imagen creada a partir de líneas.

Por medio de saturación y multiplicación de la imagen televisiva, Nam June Paik nos ha hecho cuestionarnos qué somos, qué consumimos culturalmente y cómo nos ha influenciado mediáticamente la caja mágica dentro de cada hogar. Nos ha mostrado que el discurso en ella presentado, se ha nutrido de la vida misma, pero también la ha moldeado a partir de ideologías, que han retroalimentado nuestra forma de ser y el status que debemos portar según los estereotipos  de lo trasmitido.



Para Regis Debray la imagen televisiva se encuentra en primer plano, por no tener las connotaciones cinematográficas de tamaño y atmosfera de exhibición; este primer plano siempre presente, es un aparato de creación ideológica, apoyado además por su unilateralidad en su manera de comunicar y por el chorizo informativo constante que ha introducido cualquier imagen a la cotidianidad, pero al mismo tiempo haciendo perder sus valores intrínsecos –artísticos, espirituales, cosmogonicos….-

Por otro lado, Paik ha criticado y modificado el lenguaje que los medios han impuesto a la programación televisiva, en donde la narrativa y la moraleja, además de la dirección al  posicionamiento de productos para hábitos de consumo, son lo cotidiano de cualquier televisora a lo largo del mundo, con grandes excepciones como lo han sido los programas de la BBC, National Geographic y algunas que han querido dar más que entretenimiento.

En este sentido Nam June Paik ha recreado un lenguaje abstracto a partir de la imagen representacional. Un metalenguaje que se basa en el ritmo, la forma, el color y la critica filosófica de problemas del ser humano, como el observarse a si mismo a través de ese espejo infinito que es el televisor.



Por medio de esculturas-video-performances ha logrado representar las vías de comunicación de Estados Unidos, con televisores que marcan no sólo la geografía sino también la ideología mediática que narran en cada estado.



Ha recreado dentro del Gugenheim de NY una torre de Babel de televisores, en donde la imagen se puede seguir por cada piso del museo y el discurso sintagmático se ha vuelto también anacrónico por la multiplicidad de pantallas que despistan los mensajes y crean una confusión que sólo es equiparable a la aldea global que nos une pero a la vez nos divide a cada uno de nosotros. Unidos por una red, separados por una pantalla.  En esta misma obra se ha apoyado de rayos lasers que se van reflejando en espejos y que trepan hasta lo más alto de la arquitectura creada por Frank Lloyd Wright, simulando a su vez y de manera visible, la información satelital que va y regresa cual aleteo de colibrí.





Una de sus obras mas sencillas pero más llenas de significado es buda meditando en circuito cerrado auto-contemplándose… Buda se mira en el televisor en un bucle infinito, no es más que él mismo dibujándose una y otra vez. Buda se pierde en su mente pero el medio no lo abandona. El masaje es continuo…




La critica de esta obra es dura, ya que la familia contemporánea tiene como templo el cuarto de televisión, un cuarto de meditación convertido en un lugar de bombardeo mediático, de manipulación, multiplicación ideológica y un nivel profundo de destrucción del individuo y alienación de corte nacionalista, ejemplo claro representado en la cortinilla de inicio de los Simpson.



Ya en la década de los sesenta Paik produce su primera escultura robot hecha con pantallas y radios, trasmitiendo versiones preliminares de lo que en un futuro serian los videos musicales, hechos a partir de reproducción electrónica de imágenes y cortes abruptos.


Nam June Paik estudio música e Historia del Arte en la Universidad de Tokio, pero como Jhon Cage, llego a la conclusión de que la música no sólo se crea de las notas y las partituras institucionales… En su performance colectivo, convoco a estudiantes a hacer música trasgrediendo los significantes, rompiendo pianos, violines y otros instrumentos musicales contra paredes o pisos y decorando los instrumentos con color esparcido y tirado sobre ellos por medio de acciones colectivas.


En 1959 presento su performance “Hommage a Jhon Cage” con música pregrabada y motocicletas, además de la participación de sonidos de gente y un pollo.



Nam realizo la desintegración de la estructura tradicional musical, como resultado de incluir sonidos, silencio, gestos, mímica y sonidos cotidianos, presentados en el festival de Fluxus en 1962, organizado por Maciunas.

Dentro de sus obras de gran magnitud, se encuentra la creada para los juegos olímpicos de Seúl en 1988, llamada Wrap around the World, en la cual coloco en forma de pastel una serie de 1003 pantallas televisivas compuestas por imágenes abstractas y performance de algunos iconos pop como David Bowie.




Nam June Paik dejo su legado estético y conceptual a nuevas generaciones, que deberían ser aún más críticas por tener un acceso cotidiano a las tecnologías de información y estar omnipresentes en la red… sin embargo, su discurso parece actual y novedoso, ya que aún no hemos creado un metalenguaje de los medios con los que tanto nos sentimos “familiarizados”, como es el Internet y sus múltiples utilidades comunicativas, aún en desarrollo.

5.7.11

Yves Klein, in blue


Yves Klein, in blue: el anhelo de llegar a la profundidad del alma, lo etéreo del ser humano.

(Yves Klein: dícese del…

Artista abstracto francés de expresión de posguerra / Creador de performances y obras monocromáticas que explotan de éxtasis en él espacio azul etéreo infinito / Artista perseguido por el vacío de una obra transparente, la sinfonía de una nota y las curvas femeninas azules que resaltan la hermosura de las zonas erógenas femeninas; bellezas que premonitoriamente había exaltado Matisse en su obra con más sensualidad y movimiento)

Obra de Henry Matisse.

La inspiración de Klein, fue este azul intenso que patento como International Klein Blue, el azul que puede ser infinito y alegre como el horizonte por la mañana, o un azul melancólico como la frase americana que indica estar triste.

Antes de su aparición la gente pensaba que el geometrismo armónico de Mondrian y el cuadrado negro de Malevich marcaba el limite extremo de lo que la pintura era capaz de formular, pero Klein supero esta creencia. Ya que formulo su profundo, mate y luminoso azul ultramarino que permitió al artista hacer visibles las cualidades materiales y espirituales del color, siguiendo los pasos de algunos expresionistas abstractos como Ad Reinhardt o Mark Rothko

Obra de Mark Rothko

El color IKB que utilizo en la mayor parte su obra, ha sido una reminiscencia del lápiz lazuli utilizado para pintar madonnas del medievo, pero en su caso, el aspecto suprematista (indudablemente influido por el pintor ruso Malevich) con el fin de crear una ambigüedad espacial y una concepción espiritual.

El arte de Klein tiene reminiscencias del constructivismo y suprematismo, “en el sentido que busca un arte universal y colectivo para todos, alejado de individualismo y subjetividad”. (Arte del Siglo XX) … una tendencia hacia lo absoluto e infinito

Obra de Malevich

En este camino, Malevich fue el primero que intento obtener una pintura absoluta, liberada de cualquier referente objetivo. En 1913 hizo el “cuadro negro sobre fondo blanco” ascetismo de Malevick que lo llevo al borde de la nada y que alcanzó su culminación en “cuadro blanco sobre fondo blanco”… tendencia que marco la obra de Yves Klein para llegar a la obra monocromática. (Arte del siglo XXI)

Obra de Malevich

Tras estos experimentos se encontró el viejo sueño de la obra de arte total, la obra que abrazaría y reconciliaría la mente y la materia, que incluiría al mundo y a la vez, lo trascendería.

Dentro de sus obras más auténticas se encuentran las Antropometrías, en las que utilizo mujeres desnudas a manera de pinceles vivos en performances, acompañadas de una sinfonía compuesta por una nota y silencio, para ser tocada por una orquesta en vivo (1957), haciendo recordar la obra de Jhon Cage, en la que la música se mezcla con el entorno y hace del sonido una trasparencia presente-ausente.


En otra de sus obras, utilizando de nueva cuenta mujeres desnudas, recreo siluetas con pintura en aerosol e imprimió la imagen con ráfagas de fuego en el lienzo especial. Cabe mencionar, que el hecho de que Klein mueva a las mujeres-pinceles como objetos y concluya la obra con llamaradas de fuego que expulsa a modo de chorros de semen, hace reflexionar que este artista utiliza el fetiche y los estereotipos de masculinidad de la sociedad actual en una doble moral, de respeto e igualdad, pero de un intrincado machismo cultural.

Jugando con el concepto del museo y la recepción de la obra por el público y los críticos, Yves organizo una exposición de “obras trasparentes” en la Galería de París, Iris Clert. A esta muestra asistieron más de 3000 personas a ver “el vacío”. Un performance en el que Klein reto al lector a pensar en el material invisible de la obra, la inmaterialidad de sus soportes y por lo tanto, su conceptualidad.

El espacio museístico fue enmarcado con cortinas y marcos azules en las ventanas y para los asistentes ofreció bebidas en color azul. Quizá lo hizo en un tono satírico como lo realizo su discípulo, Piero Manzoni al hacer de los asistentes, la misma obra de arte al firmarlos, auque en el caso de Klein, el lector se volvía parte de la obra intangible, al estar dentro del marco del azul, respirar el ambiente de la sala y beber el color en esta comunión con el vacío de Yves.

El quería que la audiencia experimentara la idea como sentimiento, como una comprensión misma.

Klein vendió espacios vacíos de la ciudad a cambio de oro, para su obra Zones of immaterial Pictorial Sensibility, con la finalidad de que los compradores sintieran el vacío de adquirir un espacio hueco, dotándolos de un certificado de propiedad.

Como segunda parte de la pieza, si el comprador estaba de acuerdo con prenderle fuego al certificado de propiedad, Klein tiraba la mitad del oro pagado en el río Sena, con el fin de restaurar el orden natural que había desbalanceado al vender el espacio vacío. La otra mitad del oro, lo utilizo para crear otra serie de obras.

Klein a dejado obras efímeras revisitadas en performances, pero también ha legado obras temporales que se anuncian a diario, como por ejemplo, en la fachada del Guggenheim de Bilbao, en donde por la noche, aparecen unas llamaradas de fuego en medio del lago que envuelve la estructura de metal del museo y que crean una atmosfera excéntrica y calida al iluminarlo.

No hay obra que demuestre la versatilidad de Klein, que la fotografía en la que se lanza al vacío desde la azotea de una casa hacia el pavimento… ese collage en el que el artista demuestra que las barreras físicas han sido rebasadas por las estéticas, ideas provenientes también de la corriente oriental del Judo, del cual fue cinta negra y profesor.

Cabe mencionar que las obras monocromáticas de Klein, han sido la base para la creación de los acromos de Piero Manzoni, los cuales ha realizado a partir de repeticiones de texturas y materiales, en color neutro (dependiendo del material utilizado, creando composiciones naturales en las que el autor apenas ha intervenido)

Obra de Piero Manzoni

En la repartición artística del mundo, Klein eligió y firmo el cielo…hizo la melodía de una sola nota y vendió lo inmaterial por oro… Klein esperaba que por medio del arte se pudiera realizar una nueva y grandiosa civilización mundial de lo bello”

Murió de 34 años debido a un paro cardiaco, creando un silencio involuntario e infinito, e inspirando a artistas contemporáneos en el arte de lo efímero y lo contemplativo, el arte de la idea-abstracción.